mes-1-de-embarazo

El primer mes de embarazo es el inicio de todo el proceso, la gestación comienza con la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide. Una vez fecundado se forma el cigoto (embrión de una célula) y poco a poco van sucediéndose las divisiones celulares. Durante la primera semana se produce un suceso relevante: la implantación.

La implantación es la adherencia en el endometrio (capa interna del útero) por parte del embrión. Una vez el embrión está implantado comienza un proceso de múltiples divisiones y desarrollo y poco a poco a formándose el futuro bebé.

El embarazo es un proceso largo en el que la mujer, y por supuesto el feto, experimentan un gran número de cambios importantes a lo largo de los meses que dura el proceso. No solo los cambios físicos que a simple vista se pueden apreciar, como son la expansión del vientre de la mujer, el eumento de las mamas, etc. Sino que además las emociones y percepciones, así como otros síntomas no visibles, también afectan a la embarazada y al futuro bebé.

Durante las primeras semanas el bebé empieza a desarrollar el gusto y a realizar la deglución, este es un proceso que más tarde, en el momento de nacer y a lo largo de su vida, le ayudará a hacer la digestión. Este proceso se inicia durante las primeras semanas pero lo normal es que se alargue más allá de este primer mes de embarazo.

Embarazo semana 1

Se considera como primer día de embarazo el primer día de la última menstruación, ya que es difícil conocer el día exacto de la implantación del embrión en el útero. Es por eso que la semana de la última regla suele coincidir con la primera semana de gestación.

En esta primera semana tu óvulo, tras ser alcanzado por el espermatozoide se divide hasta formar una bola llamada blastocito que puede llegar a tener 100 células en los cuatro primero días, hasta que en el quinto día empiécen a separarse en dos grupos. El grupo exterior acabará por formar la placenta, mientras que el otro grupo de células se convertitá en el embrión, que más tarde denominaremos feto y que pasado el ciclo de gestación será un bebé. Esas células interiores son las denominadas células madre, capaces de transformarse en células de cualquier parte del cuerpo, más de 200 clases distintas.

Al final de esta semana el óvulo ya se habrá desplazado hasta el útero, lugar que ocupará durante el resto de meses que le quedan para formar al futuro ser.

Embarazo semana 2

Durante la segunda semana de embarazo se produce el reclutamiento de los folículos ováricos y la selección folicular. Es decir, varios folículos primordiales inician su crecimiento convirtiéndose en folículos primarios y sin embargo solo uno de ellos será seleccionado, aquel que posea mayor capacidad de respuesta a la hormona FSH.

El folículo primario dominante proseguirá su desarrollo, mientras que el resto detendrán su desarrollo y se atresiarán. El útero se prepara para la futura anidación del embrión, por lo que su pared aumenta de grosor.

El embrión empieza su desarrollo, y en esta semana básicamente lo forma una cabeza, un tronco, y una larga cola rizada. Y aunque todavía es pronto para la formación del sistema nervioso, sus rasgos, etc, se empiezan a desarrollar los cimientos de esas formaciones más complejas que tendrán lugar en futuras semanas. Las orejas y los ojos si que entran en una fase primeria de formación en esta segunda semana.

El volumen de sangre de la futura mamá aumenta en un 50% debido a la necesidad de oxígeno del embrión y a la creación de la placenta para formar un lugar seguro donde crecerá bebé.
semana-3-de-embarazo-780x331

Embarazo semana 3

En esta semana el ovocito se desprende del folículo que es atrapado por las Trompas de Falopio. El ovocito finalizará su maduración conviertiéndose en un óvulo.

Durante el viaje hacia el útero el óvulo va madurando y el material genético del espermatozoide se va fundiendo con éste para dar lugar a los genes que compondran al bebé. Pasadas entre 24 y 40 horas el embrión se dividirá en 2 células y más tarde en 4 células, así sucesivamente hasta estar compuesto por 100 células a los 5 días de vida.

El corazón del futuro bebé ya late y lo hace con una media de 150 pulsaciones por minuto, aunque no será hasta el cuarto mes de embarazo, cerca de la semana 12, cuando puedas escuchar los latidos del futuro bebé, y siempre utilizándo un auscultador.

Una vez la futura mamá llega a la tercera semana de embarazo es normal que empiecen a manifestarse síntomas que alteren su bienestar, como por ejemplo mareos, náuseas o simplemente que le aumenten las ganas de ir al baño, ya que toda esta multiplicación de células hacen que el embrión se empiece a desarrollar y por tanto crecer. A partir de este momento cuanto más grande sea el embrión más molestias sufrirá la mamá, puesto que éste empieza a presionarle el vientre y alguno de sus órganos.

Embarazo semana 4

El blastocisto flota en el útero durante unos días. El embrión crece a una velocidad de milímetro al día, y en esta semana tiene el tamaño aproximado de una judía. Al finalizar la cuarta semana de embarazo, el embrión es un pequeño disco circular de aproximadamente 2,5 mm de diámetro.

Los ojos ya se distinguen como dos grandes puntos negros y las futuras piernas y los futuros brazos se empiezan a insinuar con discretos bultitos que dejan entrever en lo acabarán conviertiéndose.

Ahora sí empieza la etapa de desarrollo del sistema nervioso central, el corazón, el esqueleto y los músculos. También se va formando el tejido de la carita del bebé. El pelo también se está desarrollando en esta cuarta semana de embarazo.

Respecto a la futura mamá, le seguirán aumentando las ganas de orinar, las náuseas matutinas y también puede que se note más cansada de lo normal y con más sueño de lo habitual.

Write a comment:

*

Your email address will not be published.

2015 © Copyright - Unisare

Diseñado por Tecnogestión LP